10 de febrero de 2012

Las enormes ganas de morir


Las enormes ganas de morir
siempre llegan.
Se apartan de la muerte,
se adelantan a ella,
van por su cuenta.
Te la muestran,
te asoman
al abismo y te dicen:
escapa chico,
no tienes que seguir
por seguir,
no tienes que llorar
 para siempre,
no tienes que luchar a
saber por qué
.
Las enormes ganas de morir
siempre están.
No son como tú
que me fallaste,
ni como Yo que me fallé
aún más:
atenúan la catástrofe,
la verdad de cualquier
hora, me dejan
solo frente a mí          
y me dicen: eh,
siempre quedo yo
si todo esto
es demasiado.
Ocurro rápido,
como la cabeza que
se cae
de sueño.
.
Hay que celebrar
tanta mierda que puede
irse por el desagüe,
a un tiro de distancia.
Quiero contagiarte, 
si crees que no 
vas a mejorar todo esto. 
No esperes callado,
coge el atajo
si  no vas a hacer nada.
A mí ya me tienen,
tranquilo de
saber
donde está el botón de
apagado si viene a por mí
la indolencia.
.
.
. . .

10 dejan huella:

Isabel Martínez Barquero dijo...

Impresionante.
Me has dejado sin palabras, sólo unas pocas para decirte que mientras las escribamos, alejamos a la muerte (benditas palabras).
Te abrazo muy fuerte, Maik.

Cecy dijo...

Ella siempre anda dando vuelta de alguna manera, no por ello debe ser opción, pero es nuestro gran interrogante y a veces la sentimos pasar en esos días que pasan como ella o alborotados.
Mientras andemos livianos.

elisa...lichazul dijo...

gracias por dar luces, espero que pronto reactives tu espacio

un abrazo

DaliaNegra dijo...

Yo también digo:Impresionante.Y terriblemente certero.***

Laura Hammer dijo...

Es la muerte ese viejo amigo que nunca te fallan,
son las ganas de morir ese deseo irreprimible de que lo imposible suceda
y el sueno largo se haga verdad en medio de tanta pesadilla.

Bhesos, Maik

Anónimo dijo...

bueno, al menos estás vivo!

Galería de Letras dijo...

Excelente. Te felicito. Tus palabras nos ponen a pensar y eso, es muy bueno.

Fuerte abrazo.

Laura Caro dijo...

Qué duro lo que dices.
Menos mal que esas ganas de morir tampoco son eternas y, como todo en esta vida, no duran lo suficiente.

Un abrazo fuerte en el alma.

Y MARIELA SIN PARAGUAS dijo...

Un placer volver a leerte de nuevo...y escucharte. Muak

iralow dijo...

no te hagas amigo de esa señora, la indolencia...

besotes aventados, norteños y despeinados...