5 de septiembre de 2007

Pensamiento primero

Desperté sobresaltado y me dije: no puedo escribir cualquier cosa, no puedo escribir nada con lo que no me identifique, nada que no sea de verdad yo. Es que la madrugada me asalta en sueños, y no al contrario. Duermo mientras la transito pero, de cuando en cuando, se adentra en mi mente, me mueve la cama y me despierta con mis verdades, después de haberlas visto, escudriñando mi ensoñada memoria, utilizándolas a placer. Y yo, claro, dormido, termino por pensar y desvelarme. Y le doy cientos de vueltas a pensamientos cansadísimos de mí, temas abordados por todos sus lados, con conclusiones que cuelgan de ellos en "post-it" amarillentos y curvados. Esos temas me observan, resignados a ser manejados a mi antojo como trapos. Si bien parece que ellos se lo buscan; siempre están ahí, en primera línea de mi consciencia, apuntando con el rifle.

Me dije que no podía escribir cualquier cosa, y mis pensamientos primeros me dijeron "amor, sexo, muerte, frustración, pasado, soledad y tiempo". Estaría bien transformar algunos de esos pensamientos, aunque signifique rebatir mi esencia -lo que tengo por mi esesncia, porque ¿Quién se conoce? O, mejor, ¿Quién quiere conocerse?-; por el hecho importante de disfrutar más del tiempo que me queda. No escribiré cualquier cosa entonces. Bien. Escribiré sobre mis pensamientos primeros. Ya sólo me resta poner en lugar de ciertos de ellos otros que a mi parecer más me convengan. Y ¿Quién seré entonces? Estoy intrigado. Y me da miedo.
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Mis ojeras están cayéndose hacia el suelo, se están tirando de mi cuerpo, ya no quieren pertenecerme y en el transcurso, veo que se desboblan. A la par el sueño se apiada de mí y me da una tregua, acercándose y dejándome descansar.
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Necesito cambiar algunos pensamientos, sólo algunas palabras...y necesito razones contundentes...mientras me duermo.

9 comentarios:

Ligeia dijo...

Si necesitas razones contundentes mis cuervos algo al respecto podrían asomar sus narices, pero no te lo recomiendo están algo chiflado me dijo su médico, hace siglos que no asomaba mi cabellera, ni mi maravillosa capa, mi carruaje había perdido tu rastro en la acera...

Ana dijo...

Quizá haya una cierta necesidad de control en cada uno de nosotros, quizá solo se trate de dejarse llevar, cuando menos "convenga", cuando justo estemos en el medio de ese control, quizá haya que soltarse, perderse por un rato, una tarde, media vida... quizá solo así nos demos cuenta que no podemos controlar absolutamente nada de todo aquello que quisiéramos. QUIZÁS.

Yo hay noches que quisiera dormir toda una vida.

Valeria dijo...

Aquellas cosas que nos desvelan e intentamos ordenar, dejan paso al amanecer a un peso que arrastraremos toda la jornada. La mayoría no las resolvemos llegado el día.
Un beso, Maik

Anónimo dijo...

ordenar los pensamientos, atribuirles ordinal: ¡qué difícil!

Luis Amézaga dijo...

Razones son difíciles de encontrar para mantener un pensamiento y su contrario. Porque sí, por comprobar si se produce un cambio al posicionarte de forma diferente. Y descubres que no, que nada cambia.

Clarice Baricco dijo...

Yo espero que escribas el pensamiento segundo y el tercero y que el número sea ilimitado, porque con una gracia construyes tu amanecer y mira! todo lo que escribes.
Qué tus manos nunca se caigan!

Abrazos cálidos.

Graciela

Nidesca dijo...

saber quienes somos... exploración infinita, marea que jamás termina.

suerte.

peregrina dijo...

Reflexivo post, pienso en cuàntas veces me quedè en blanco frente la pantalla del ordenador, ordenàndome, para que mis pensamientos, sòlo escribieran nada...
Un cariño desde Buenos Aires.

MaLena Ezcurra dijo...

Me pasa lo mismo que a vos, esa sensacion de vacio, creyendo que todo es una inutil agonia.
Pero siempre hay un instante minimo, que nos rescata.

Y volvemos a danzar con alguna musa compasiva.

Te abrazo compañero.