Artículo de opinión a raíz de la noticia de este enlace.
.
En un país democrático y de respeto, la opiniones irreverentes contra un colectivo se refutan, se critican y se contrarrestan, con argumentos de contrario. Y pidiendo responsabilidad, cuando las opiniones vienen de la voz de un representante del pueblo. Lo que ha hecho la consejera es lo que debía hacer, dimitir: un representante público no puede generalizar ni verter opiniones personales como los que ha dicho en tales foros. En todo caso, el problema, en última instancia, no está en el pueblo, o en el colectivo. El problema excede del comentario desafortunado de cualquier persona. Está en un sistema que no integra, en unos representantes (y no sólo los políticos, también los religiosos) que no transmiten esa necesidad de integración a través de la educación y los principios, y en una realidad fiscal y jurídica (traducida en un pobre vagage económico y en una mala gestión de los recursos) que agudiza esa situación, que en ocasiones subsidia en exceso, en ocasiones mata de hambre, en ocasiones mira para otro lado y en ocasiones se lleva las manos a la cabeza en loor de lo políticamente correcto; y que en suma no es para nada el reflejo de lo que Ceuta de forma acuciante precisa, pero no, como debiera,a través de sus representantes, o de su propio pueblo, que somos TODOS, reclama.


1 comentario:
Te veo muy concienciado, querido amigo, y eso me resulta satisfactorio, más todavía con el futuro que tienes por delante (fundar una ciudad no es una tontería ni se puede hacer si no se cree profundamente en ello). Pero veo que tu futura madre está en peligro y ni siquiera te asomas a ver...
Un abrazo.
Publicar un comentario