7 de abril de 2006

Encantado de conocerme

- ¡Ay qué desgracia, tan joven!, no somos nada.

- La verdad es que sí. Juanito era, en su modestia, padre de cuatro hijos, tenía dos hipotecas, de las casas donde viven sus ex-mujeres, sus pensiones alimenticias, las de los niños, el préstamo del coche, el pago del alquiler del ultramarinos...y la fulanita con la que estaba le sacaba lo poco que le quedaba...pero ahí seguía el hombre, que se echaba unas risas...

- Con lo que le gustaba vivir...

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