24 de mayo de 2006

Mi cinismo (Ni soy Jesús, ni esto es Galilea)

Tengo la tentación, a veces, de abandonar y echarme a la calle, despojado de todo.

Dejar el trabajo (de qué vivo), regalar lo que cobro (cómo compro), dar mi ropa (con qué me visto), el coche (cómo voy y vengo), las llaves (cómo entro), el reloj (qué hora es), el móvil (quién me llama), olvidarme del tiempo (cuánto falta).

Andar por la calle, vacía (peligrosa), arrastrando las chanclas con los pies llenos de arena y vestir de cualquier manera (un porreta más), sonriéndole a la gente y poniendo la otra mejilla (se aprovecharán), buscando pescadores, con sus redes, que se unan a mi causa (no los encontraré).

Sentarme bajo un árbol y ser escuchado (me tomarán por loco), rodearme de niños y hacerlos sonreir (loco pederasta), y abrazar a personas que no conozco de nada y decirles que les quiero, que un mejor mundo es posible (me denunciarán).

Ir pidiendo alimento en cualquier casa amiga (no me abrirán), sentarme a su mesa y ser atendido (no habré entrado) y ser tratado de forma hospitalaria: ver mis pies descalzos y limpios (aun estaré fuera).

También quiero ser rico, tener dinero sin límite, cometer todos los excesos, darme todos los gustos, comer y beber cada día en el mejor restaurante, viajar a todos los países del globo, codearme con los artistas más excelsos, follar miles de mujeres, conducir los coche más exclusivos, bañarme en leche de burra, navegar con mi yate por los siete mares, bajar al infierno del lujo, el dinero y el placer, ser el más grande benefactor y mecenas, ser reconocido a escala mundial y que pongan mi nombre a cientos de avenidas, orfanatos, hospitales, instituciones públicas y avenidas principales de todos los lugares donde haya dejado mi huella, ser estudiado en los libros de historia y pasar a la eternidad como el ser humano de mayor calado sociocultural del siglo XXI (Sin paréntesis).

9 comentarios:

Jiuck dijo...

En un principio pensé en un jesús modernizado (por eso de los móviles; por lo que sería "donde cristo perdió el móvil") pero poco a poco fui prediciendo un comportamiento pasivo, aunque al cabo de unas líneas, totalmente drogado, a lo que llevo al último párrafo y veo que estoy totalmente de acuerdo con lo último que he dicho.

Yo, personalmente, me conformo con un estado intermedio. Los extremos y la pasividad absoluta son malos para el propio bienestar ^^ (bueno... aunque lo de la pasividad da para rato)

Bahhhh, rollos míos.

Aunque te has olvidado de dar la mayor carga de todas, la que lleva tanto sufrimiento, al fin y al cabo, la familia y los amigos ^^ (pero debo decir que son lo mejor que te pueda quedar),

Maik Pimienta dijo...

Sí, me olvidé a propósito: la familia por inherente y los amigos por escogidos me son más difícil de expulsar. Pero en definitiva trataba de explicar lo cínico de los buenos sentimientos que me vienen por oleadas (imagínate que sin vivir el de los creyentes y además practicantes, que deben hacer por vivificar esas oleadas). Al menos me juzgo sincero es esto.

Gracias por tu aporte jiuck

Laura Martillo dijo...

Bueno, cada quien pasa por su propia tentación, al menos escribiste la tuya.

Orfanato es sin H-

Maik Pimienta dijo...

Gracias por pasarte Laura y echarme un cable con la ortografía -no sabes la rabia que me dan estas cosas, sobretodo por que mi abuelo decía que mirara el "espantaburros" -el diccionario cuando no estuviera seguro.

Un saludo.

Alunizado dijo...

Cuánta razón llevas,comparto lo que dices en esta entrada.Un saludo.

Jorge dijo...

Estoy de acuerdo. Todos queremos salvar el mundo pero no hacemos más que el gilipollas

Anónimo dijo...

¿Y la pura bohemia?. Porque... seamos sinceros, todos estamos hasta el culo de esta sociedad y de las putas urbes. No tragarías a lo místico pero a lo bohemio... te aseguró que si anuncias el viaje te salen acompañantes. Fijo: yo el primero. Llevo años buscando alguien con quien empezar (Es que a pelo nunca me apeteció :D )

Laura Martillo dijo...

jaja...me encantó lo de espantaburros...Trataré de venir a menudo, pero sin martillo.
Un beso.

Maik Pimienta dijo...

Gracias a todos por vuestro comentarios, habéis hecho mejor este pensamiento que me ronda de vez en cuando la cabeza.

Alucinados, Gen, es que lo del cinismo lo llevamos acuestas todos los días, está bien, al menos, admitirlo.

Johny, eres un soñador, y me encanta. La tentación se hace más fuerte si dices que me haces compaña en el viaje. Y tienes razón, la idea de la bohemia es seductora, sin duda, aunque creo que en la época de su mayor esplendor, ella (la bohemia) se convertía en muchos casos más que en una elección, en una imposición, y pasaba a ser una "resignación con estilo", lo que no le quita encanto a lo que pones.

Laura, te agradezco que vengas sin martillo, por que no tenía intenciones de defenderme.

Un abrazo a todos.