Vete tú a saber el cómo el cuándo o el porqué, pero sin decir ni mú, ni escuchar un "dale ahí que después iré yo", me vi en la tesitura de escoger entre el "sí por que sí" y la opción menos tal, la siempre vilipendiada "échate pa' lla'. Ahí creí que me caía.
Hete ahí que al decimoctavo "Juan Daniel" comencé a sentir un no sé qué rondándome el misterio por donde menos me pensaba. Claro que, aún sabiéndolo, no puse el empeño que dice que tiene y le sobra, no sin antes torcer el morro y hacerme el muerto, de mala gana. De todas formas no era el momento de acudir a la malvasía y el atropello, así que cuando me dijo: "de colores y en tiritas", me vi en el aprieto de asentir a lo guatemalteco, coger el toro por las asas y darle a su cuerpo alegría Macarena.
Ahora que hoy por hoy no me quita la vez el San Benito, que ya está bien de Chi-ri-bi-ri-bí, pom-pom-pom-pón, que más vale uno que dos te daré a que me esté en la parra desojando los tres pies al gato. Además que de segundo el lenguado está seco y atraganta, que la arena del camino le empana los lomos.
Ya una vez fuera de "El Bananito" me agarré a la barandilla de la celosía, al socaire de la fresca, en mi angustia. No es que me turbe habitualmente, pero el chinchón y el aguacate tienen mala juntera, máxime con el vientre extasiado de tanto sodoma y gomorra, que todo tiene su "¡Ya! que no puedo, que me ajogo", y estoy en un plazo inhábil de intelecto, con enjundia de consciencia latente e inminente peligro de paralís y jamacuco, sumado al canguelo por estraperlo de a 3 el barquillo y vuelta en el tiovivo, que no por mucho tempranar amanece más madruga.
Andaba buscando la casa de socorro al amparo del "Ego te Alsolvo Pecatus Tuus" cuando terminé por dejar la camtimplora de Champaña y el detallito para la Madre Superiora en la esquina que hace la freiduría del Mandanga, con su lacito y todo, previo descuerne del aquí afectado contra el viario público a causa del Iter taciturno y divagante, que de todo se habla menos de lo que se calla y cualquier cosa menos el bigotito de una gamba señor juez, no se vaya a pensar que todo el campo es orégano, o que me la llevé al río pensando que era mocita, que no estoy en maneras de endilgarme cuarto y mitad de mortadela por el dispensario, aún yéndome de baretas. Haya Paz.
Hete ahí que al decimoctavo "Juan Daniel" comencé a sentir un no sé qué rondándome el misterio por donde menos me pensaba. Claro que, aún sabiéndolo, no puse el empeño que dice que tiene y le sobra, no sin antes torcer el morro y hacerme el muerto, de mala gana. De todas formas no era el momento de acudir a la malvasía y el atropello, así que cuando me dijo: "de colores y en tiritas", me vi en el aprieto de asentir a lo guatemalteco, coger el toro por las asas y darle a su cuerpo alegría Macarena.
Ahora que hoy por hoy no me quita la vez el San Benito, que ya está bien de Chi-ri-bi-ri-bí, pom-pom-pom-pón, que más vale uno que dos te daré a que me esté en la parra desojando los tres pies al gato. Además que de segundo el lenguado está seco y atraganta, que la arena del camino le empana los lomos.
Ya una vez fuera de "El Bananito" me agarré a la barandilla de la celosía, al socaire de la fresca, en mi angustia. No es que me turbe habitualmente, pero el chinchón y el aguacate tienen mala juntera, máxime con el vientre extasiado de tanto sodoma y gomorra, que todo tiene su "¡Ya! que no puedo, que me ajogo", y estoy en un plazo inhábil de intelecto, con enjundia de consciencia latente e inminente peligro de paralís y jamacuco, sumado al canguelo por estraperlo de a 3 el barquillo y vuelta en el tiovivo, que no por mucho tempranar amanece más madruga.
Andaba buscando la casa de socorro al amparo del "Ego te Alsolvo Pecatus Tuus" cuando terminé por dejar la camtimplora de Champaña y el detallito para la Madre Superiora en la esquina que hace la freiduría del Mandanga, con su lacito y todo, previo descuerne del aquí afectado contra el viario público a causa del Iter taciturno y divagante, que de todo se habla menos de lo que se calla y cualquier cosa menos el bigotito de una gamba señor juez, no se vaya a pensar que todo el campo es orégano, o que me la llevé al río pensando que era mocita, que no estoy en maneras de endilgarme cuarto y mitad de mortadela por el dispensario, aún yéndome de baretas. Haya Paz.


9 comentarios:
Hostia tio ¡qué diatriba!, no seré yo el que empiece con dimes y diretes
que luego donde dije digo, digo Diego
Sin palabras, de verdad. Orgía de vocablos y elocuencia ^^.
Pedro, jiuck, como bien sabéis, la parte contratante de la primera parte será considerada como la primera parte contratante de la primera parte.
Y así nos luce el pelo. Gracias por la visita, y más aún por vuestro comentario.
Bonovox, luego te lo explico amigo.
Para el buen entendedor,pocas palabras...no son muchas.Y más vale maña, que no.Ciertamente.
Pedazo de entrada y de blog,en general.Flípolo,enhorabuena.
Un saludo
Muchas gracias por los ánimos, un placer que os paséis por aquí.
Un saludo.
Pues este es de esos descubrimientos que uno hace en la vida que dice:"Nunca podré entenderlo pero cada díame gusta más".
Si he disfrutado tres veces sin entenderlo
tú que lo has concebido... bueno, ha debido ser orgiástico ;)
Jajaja, me has cogido Johny, la verdad es que me lo he pasado pipa haciéndolo. Podía haber continuado más, pero quería hacerlo dinámico -por aquello de que no se entiende a la primera...ni a la segunda...ni a la tercera...
Un abrazo.
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