1 de marzo de 2007

Echarlo

Estar aliviado, pero en el sentido opuesto, me da claridad e iniciativas distintas. Si partiera desde ese punto siempre, sería más libre. Pero ¡Ay de la debilidad de la carne! con la firmeza del papel mojado y la gravedad de la ceniza.
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Lo que envidio de un eunuco
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Baila en el fuego de tu cadera
la danza caliente comestible,
la espuma caprichosa irreprimible
de la mancha translúcida y morena.
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El aire vuelve a ser testigo
de esta venida turbadora,
de la efímera emoción sonora
liberada como único respiro.
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Mente clara esclarecida
sin esa venda traidora
que todo el infierno convoca.
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No puedo saber de la vida
más cosa que la derrota
por culpa de mis pelotas.
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10 comentarios:

María Esquitin dijo...

No hay derrota en tus pelotas ... dejar salir lo que uno lleva dentro, es un arte.

Luis Amézaga dijo...

La pasión aguza el objetivo pero reduce la panorámica, y sobre todo, bloquea el disco duro para dedicarse en exclusiva a un solo programa.

sonia dijo...

Gracias Maik!! yo también ando medio ausente, es lo que tiene ser medio dos...

Te dejo un abrazo grande,

Sonia

Pedro Valdés dijo...

quita, quita, yo no les envidio nada. ¡qué dolor y que tristeza la de la castración!

Anónimo dijo...

Dicen que Farinelli era eunuco, vamos que ni chicha ni limoná...no sé...eso de ná de ná...

stel dijo...

envidia?? yo no, pobrecitos ellos.
besines,

Menta dijo...

Paso a dejarte un abrazo y....no,no los envidio.

Besos

Menta

Isabel Barceló Chico dijo...

Ay, querido amigo, no envidies la ausencia de unas pelotas que de verdad puedes perder... Besotes.

MaLena Ezcurra dijo...

Parece que hace mil años que no paso por aca y no se xq.

Tus palabras son de una bella textura.

Te abrazo dulcemente.

Anónimo dijo...

Es que tiene guasa la cosa eh? yo tampoco los envidio