Podría vivir en un momento, en una sensación. En la mirada desde mi ventana, con el cielo pegado a los ojos; en cualquier verano de Ceuta; en la brisa y el sol de la tarde. En el olor a mar, en el frío de Granada. Me apetece escaparme a la tarde de paseo sin nada que hacer, en la melancolía del invierno; en la bohemia aparente de la época universitaria, cuando caminas, sin mucha certeza de hacerlo, por el borde del abismo. Siento como un estruendo el paso de las manillas del tiempo, siendo, como es, un error. Lo sé. Lo veo caminar hacia donde no podemos regresar y me aterrorizo, quizás, porque no sé vivir.
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Ahora que empiezo a ver mis errores, mis limitaciones, empiezo a aceptarme. Ya no me prefiero tanto en cualquier otro sitio, en cualquier otro tiempo, en cualquier otro yo. Pero tengo menos esperanza, y me siento más triste.


12 comentarios:
Se nos estrechas las posibilidades, querido amigo.
lo que ocurre es que hya que aceptarse con alegría, no con tristeza. Idealizamos otros tiempos, párate a pensar en las carencias de entonces
y quien sabe vivir?
a tropezones vamos aprendiendo....
y con suerte,
porque seguimos cometiendo los mismos errores,
las mismas nostalgias que van construyendo finalemnte el futuro.
...para mi la cuestión no está tanto en no saber como en querer aprender...y aunque uno no sepa, mientras quiera, puede...todo, o nada, pero disfruta del paseo...
besotes con ganas
:)
A veces nos acometen dentelladas de melancolía, la sensación de no haber acertado en nuestras decisiones. Creo que eso ocurre cuando cotejamos lo que deseábamos con lo que en realidad hemos conseguido. Quizá hay que reajustar esas aspiraciones, seguramente desmesuaradas en su día, y reconocer con alegría todo lo que tenemos y aún podemos alcanzar. Besos, querido amigo.
A vivir se va aprendiendo de a poco, y no alcanza toda una vida.
Y la esperanza, amigo, es como un yo.. a veces está por el piso y otras vuelve, siempre vuelve...
Saludos
En el lugar más profundo del pozo del pesismismo la carcajada de la derrota suena estruendosa...pero cuando se llega allí se entiende la valía de la esperanza
Un saludos amigo
"El crítico no cuenta absolutamente nada: todo lo que hace es apuntar un dedo acusador en el momento en que el fuerte sufre una caída, o en la hora en que quien está haciendo algo comete un error. El verdadero crédito va para aquel que está en la arena, con el rostro sucio de polvo, sudor y sangre, luchando con coraje. El verdadero crédito va para aquel que se equivoca, pero que poco a poco va acertando, porque no existe esfuerzo sin error. Él conoce el gran entusiasmo, la gran devoción, y está gastando su energía en algo que vale la pena. Este es el verdadero hombre, que en la mejor de las hipótesis irá a conocer la victoria y conquista, y que en la peor de las hipótesis irá a caer; pero aún en su caída es grande, porque vivió con coraje, y estuvo encima de aquellas almas mezquinas que jamás conocieron victorias o derrotas".
un abrazo amigo ;)
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...la aceptación es un paso importante en la vida...
Saludos. Iván
Maik...amigo vengo a saber cómo estás?...tengo mucho tiempo sin saber de ti, te extraño.
Un beso.
Es verdad, y ¿¿quién sabe vivir?? no es oro todo lo que reluce, y ni siquiera la gente que vemos sonreír al pasar por la calle sabemos si lo hace a modo de máscara o no... No sabemos nada, y vivir es algo que vamos improvisando como podemos. Es la primavera amigo, es la primavera.
Besos de una que sí se prefiere en otras tierras.
Me reconozco, en mis vivencias, en tus palabras.
Muchas gracias por dejar un cachito de alma en cada frase. Llegué aquí por casualidad, como las buenas cosas y ya sé que te seguiré leyendo, pude sentirlo hace un rato...
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