28 de abril de 2010

Somos poquita cosa, pero hemos inventado la cerveza

Que la vida es una rueda, y que no se detiene, lo vamos sintiendo inherente a nosotros a medida que crecemos. Unos con mayor precocidad que otros. Somos coetáneos los unos de los otros. Eso debería bastar para no hacernos sufrir mutuamente: me resulta un motivo más que suficiente. Somos una ínfima expresión de energía dentro de un universo casi interminable, que es probable que ande dentro de otros muchos, o en paralelo a ellos, y que indefectiblemente tendrá un fin, como tuvo un principio, y que en el mejor y poco posible de los casos, bombas, soles y religión mediante, será nuestro final. Bueno, el final de la raza humana futura, que distará enormemente de lo que somos hoy en estética, adelantos, conciencia natural (espero), interrelación con la tecnología, y un largo etcétera...pero que seguro que seguirá sintiendo la irremediable necesidad de no sentirse solo, de buscar iguales, de tocarse, de amar y ser amados.
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No espero reunirme con vosotros en ningún lado, así que celebro aquí y ahora que estamos vivos, y que podemos sentir, y ser conscientes de ello, en nuestra humana capacidad. Os necesito, y no quiero dejar de decir que te quiero, seas hombre, animal, o cosa. Lo intentaremos dejar recién pintado para los que vengan.
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Descanse en paz, Pepe.

6 comentarios:

Y MARIELA SIN PARAGUAS dijo...

No me canso de sentir a través de ti tu especial manera de ver la vida. Una lástima no saber transmitir tanta sensibilidad. Un abrazo. María.

MaLena Ezcurra dijo...

Somos eso, y a veces no lo vemos.


Tus letras de hoy me tocan el alma, siento que no importa lo que somos, importa el abrazo.


Te abrazo desde el zurdo.



M.

Maik Pimienta dijo...

María, qué me alegro de leerlo. Me esforzaré en transmitir más verdad, que muchas veces queda sepultada por el día a día y las veces en que no quieres escucharte. Abrazos a lot.

Malena, sí!! Ahí, en ese abrazo, hay verdad, certidumbre de sabernos vivos. Abrazos de los tuyos.

natisopq dijo...

Al otro lado del océano... como de costumbre por la ironía de la vida... hay alguien (Como yo) que esperaba estas palabras, estas palabras tan certeras, tan llenas del sabor de un beso, de una abrazo cuando hace frío, de una caricia cuando te creías hundido en la insensibilidad del olvido; no sabre quien eres tu, no sabrás quien soy yo, y aun así sabremos tan perfectamente quienes somos los dos en esta utopía paradójica que llamamos amor... o en su búsqueda... como quien sueña con los labios que no saben callar y la mirada que no sabe mentir, sueño yo con dejar en tu alma algo mas que una verdad...

José Sáez dijo...

Toquémonos, pues. Para amar y ser amado (y dejarse amar) habrá que hacer un esfuerzo (pequeño), pero seguramente merezca la pena. Aunque en el fondo, una vez que has amado, nunca dejas de hacerlo.

Abrazos.

Maik Pimienta dijo...

Nathaly, gracias por tu comentario, y por la intención de dejar más que verdades.

Coci...¿Para cuando esa timba?